Archivo de la categoría ‘Gastronomía’
Nemorino, en la ópera de Donizetti, toma el elixir de amor que un pícaro vendedor le ofrece.
Y así gracias a la secreta fórmula , consigue a su amada.
Fueron también Tristán e Isolda o Romeo y Julieta quienes se sirvieron de particulares líquidos preciosos para su amor. Unos para redimir sus culpas, otros para fingir su muerte, aquéllos para levantar la pasión del ser amado.
Como al vendedor de mágicas recetas, se acercan mis anónimas parejas.
Imagino como sus labios de amor beben del néctar morado del “xarap”.
El zumo, rojo oscuro, sella sus labios de amor con un beso imaginario.
Aquél vaso les vuelve cómplices y les enjuga de pasión una boca que tal vez calmará su sed en algún discreto rincón, lejos de doctrinas y tabúes. ¡Xarap tud! Exclama sin reservas el astuto personaje.
Mientras, va partiendo el hielo bajo el sofocante calor de verano y ofrece su sensual brebaje de ambrosía.
Entre montones de tersas frutas provocativas, botellas repletas del eficaz veneno…También habrá para el solitario paseante que se permite un instante sin censura, o para el conmovido turista que no sabe si sucumbir o no ante la tentación.
Si viajáis a Siria os recomiendo observar el maná sin que os atrape.
Sobre todo por el hielo, peligroso.No vaya a ser el elixir veneno.
Por lo demás, os facilito, la receta del excitante jarabe de verano.Así finalizado vuestro viaje a Siria, podrá continuar la seductora experiencia.
Aurora Audenis
JARABE CONCENTRADO DE FRUTAS
Se trata de un jarabe de frutas naturales que se conserva concentrado con azúcar todo el año.
Se exprime en la época de recolección y se toma en cualquier ocasión, diluido con agua y granizado con hielo.
INGREDIENTES:
1 vaso de zumo de fruta filtrado (puede ser de naranja, limón,moras, cerezas…)
1 vaso y medio de azúcar (si lo vamos a guar- dar en la nevera, 1 vaso será suficiente)
PREPARACIÓN:
Se mezcla el azúcar con el zumo de la fruta que hemos elegido para el jarabe.
Mejor a temperatura ambiente.
Le vamos dando vueltas hasta su completa disolución.
Una vez conseguida la homogeneidad se coloca en botellas de vidrio que conservarán la esencia todo el año. Guardar en la nevera o en la despensa, según la proporción de azúcar que hemos elegido.
PRESENTACIÓN:
Elegir unos vasos elegantes y preferiblemente altos. Picar hielo ( hecho de agua mineral) y poner abundantemente en los vasos.
Colocar aproximadamente dos dedos de concentrado y llenar el resto del vaso de agua mineral.
Remover con una cucharilla larga. Tomar bien frío.
Durante mi infancia, a menudo paseaba de la mano de mi abuela.
En otoño, solíamos comprar una docena de castañas en la esquina del SEPU y todavía percibo el olor en mi memoria , creyéndome con ella por un momento, cuando me acerco a una de esas paraditas por la ciudad. Porque mucho más de lo que pensamos, los olores también conforman nuestra personalidad, y nos producen sentimientos que asociamos a recuerdos y a sensaciones antes vividas.
La primera vez que mi boca sintió el perfume casi divino de aquellas rosas, me pareció asombroso y , desde luego, único. No sabía si olía o gustaba. Los dos sentidos se habían fundido en uno solo y embriagaban mis pensamientos. Un acaramelado almíbar envolvía los aterciopelados pétalos que paseaban por mi paladar.
En abril, unas manos habían deshojado con ternura, quilos de rosas aromáticas y menudas, para convertirlas en la mágica mermelada de la que hoy, os confiaré el secreto.
Porque viajar a Siria es oler. Los mercados huelen a especias, a esencias, a jabón de laurel y aceite de oliva, a pan caliente, a dulce de pistacho, a maíz hervido… Todos los alimentos conservan su virtud, porque el producto es de temporada. Increíble! Los melocotones, los tomates huelen, la fruta, toda ella, se va desplegando sólo debidamente madura, al punto que incluso el mismo campesino se traslada con su carro ambulante a la ciudad, ofreciéndola por las calles a viva voz. Y las mujeres, han desarrollado, muchas veces en equipo, mil formas de conservar el preciado producto para todo el año. Así el tomate, por ejemplo, se seca al sol una vez triturado. Se extiende en recipientes poco hondos, cubiertos por una muselina para evitar el polvo. Al cabo de unos días, con el sol del verano, se convierte en una crema que se guardará en tarros para utilizar en los guisos del invierno. Las berenjenas se vacían y, colgadas, se deshidratan también al sol. Lo mismo con otras verduras: pimientos, menta, calabacín … De las frutas se hace mermelada. Se secan también (orejones, pasas, higos…) y se hacen unos exquisitos jarabes de limón, de naranja, de cerezas, de moras que, diluidos, se tomarán como refresco cuando vienen invitados.
Si viajáis a Siria, os cautivará su aroma y no podréis quedar indiferentes cuando de regreso, al deshacer vuestras maletas, seguramente cargadas de especias, de jabón y esencias, volváis a sentir el hechizo en vuestros corazones.
Aurora Audenis
Receta de cocina
MERMELADA DE ROSAS
Precisa recolectar rosas aromáticas. La variedad que se utiliza en Siria, tiene un porte asilvestrado, de un color fucsia y son muy perfumadas. Crecen como en racimos de cuatro o cinco rosas cada uno.
Ingredientes
300 grs. de pétalos de rosas
1.200 grs. de azúcar
Un limón y medio
2 vasos de agua
Preparación
Limpiamos los pétalos (sin lavarlos), que no queden estambres ni hojitas del cáliz. Se procede a frotar durante unos minutos, los pétalos, entre nuestras manos, agregándole el zumo de limón y una cucharada de azúcar.
Saldrá un zumo color rosa intenso que reservaremos, colándolo previamente.
Los pétalos, colados, se ponen en una cazuela y añadimos un vaso escaso de agua para comenzar la de cocción.
Iremos dando vueltas con una cuchara de madera hasta que queden tiernos.
En ese momento, añadiremos el azúcar y otro vaso escaso de agua.
También añadiremos el zumo de limón con rosas que habíamos apartado. Debemos cuidar de remover constantemente.
La mezcla irá espesando hasta quedar caramelizada.
Espero que la disfrutéis tanto como yo.
La ciudad es conocida mundialmente por sus exquisitos manjares, sus legumbres y frutas y, especialmente, por su carne.
Alepo es el paraíso de los gourmets de la comida árabe: aquí se pueden degustar los típicos mezze, esta combinada selección de diferentes ensaladas: tabbuleh, fattush, barinjan, crem tum, hommous, muhámmara, muttabal, etc… son nombres que, los que hemos tenido la suerte de degustarlos, nos ahogamos en nuestra saliba cuando hablamos de ellos.
Todo es sabroso, todo es excelente. Y luego llegan las carnes asadas en pincho o en albóndiga: son los célebres Kebabs que han hecho de Alepo un destino gastronómico de primer órden. Y de postre, sus míticas jabbas, las rojas, dulces y sonrientes sandías de verano.