En septiembre, Insha Allah, será la sexta vez que viaje a Siria en los dos últimos años. En este corto espacio de tiempo que he pasado acompañando grupos como profesora, he notado un cambio sustancial, y es que, desde principios de este año, Siria está de moda.
No pasa una semana sin que aparezca algún artículo en la prensa. Sin ir más lejos, la edición dominical de ayer en El País, publicaba una entrevista a la mujer del presidente el Asad y un artículo de Juan Goytisolo: Jornadas damascenas.
Las referencias son abundantes y algunas formarán parte de este blog tarde o temprano, por lo que no insistiré demasiado en el tema.”
Parte de la culpa de este renovado interés lo tiene la calmada situación política y el hecho de que, por fin Siria, haya salido de la lista de países pertenecientes al eje del mal. Este acontecimiento se ha hecho notar también en el país, que en estos últimos dos años ha invertido una gran cantidad de dinero y esfuerzo en la promoción turística de su territorio. La primera vez que visité Alepo, estaban empezando la peatonalización de la zona frente a la alcazaba, apenas ocho meses más tarde la obra estaba terminada. Hoy en día, frente a la imponente fortaleza medieval, se abre una explanada que da acceso a los zocos artesanales de la ciudad y dónde se expanden las mesas y sillones de un par de terrazas estratégicamente ubicadas. Sentarse en cualquiera de ellas a disfrutar de las vistas del monumento con un té en la mano, mientras oyes la llamada del muecín, es uno de los muchos pequeños placeres que ofrece esta ciudad milenaria.
Además, en estos años, han arreglado, en un tiempo record, gran parte de las carreteras que unen las principales ciudades, y sitios de interés turístico y han construido una considerable cantidad de hoteles nuevos en las dos principales ciudades del país, Alepo y Damasco. Falta aún una cosa por resolver, el sempiterno problema de los aviones, pero eso ya es otra historia.
Dentro de los turistas que cada año viajan a Siria, uno de los primeros lugares lo ocupan los españoles. Por eso ayer noche, el triunfo de la selección se celebraba por todo lo alto en el barrio cristiano de Damasco, y también por eso, el Ministerio de Turismo sirio gastó una importante suma de dinero en empapelar, literalmente, el metro de Madrid con publicidad de Siria durante el pasado FITUR.
Pero detrás de todo esto hay algo más, para ellos somos un referente cultural directo al que se sienten intrínsecamente unidos. Aquí, pocos recuerdan que el fundador del Emirato de Córdoba, Abd al-Rahman, era sirio, el último superviviente omeya huido de la masacre perpetrada por los abasíes. En ocasiones se confunden o mimetizan, estas primeras poblaciones árabes de origen omeya con los almohades y almorávides oriundos del norte de África que llegarían siglos después a la Península. Aún hoy, es posible entrever algunos de estos rasgos árabes entre muchos de nuestros compatriotas. Hombres y mujeres de tez y pelo oscuro, rasgos semitas y ojos claros. La mayoría de procedencia andaluza y genes sirios.
Pero, por lo general, (y desgraciadamente, por lo que a mi me toca) la historia influye poco en la mayoría de las elecciones de destino turístico, si bien, he de decir, que el panorama parece estar empezando a cambiar en este sentido. La realidad es que Siria está de moda porque se vende sola. Con cinco sitios declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, dos de las ciudades más antiguas del mundo y restos de todas las épocas históricas conocidas (y algunas prácticamente desconocidas) el país es, sin duda, uno de los más ricos de Oriente Medio. Desde el punto de vista arqueológico, en el que se centran nuestros viajes, es impresionante, pero también en el aspecto natural que poca gente conoce, y que no desmerece en nada de la variedad histórica antes mencionada. Desde la costa fenicia, al desierto palmireño, pasando por las fértiles llanuras griegas y bizantinas, hasta las montañas de los castillos cruzados, el territorio sirio presenta una gran variedad ecológica. No menos interesante es su configuración social y religiosa, por no hablar de su historia política reciente.
Por todo esto no es de extrañar que Siria esté de moda, es un paraíso turístico del que, hoy en día, quedan pocos. Sólo espero que este reciente desarrollo no se vuelva en su contra como tantas veces hemos visto y acabe convirtiendo a este excepcional país en un nuevo Egipto. Qué Dios la proteja.
Mónica Montoro Castillo
Doctora en Historia por la Universidad Autónoma de Madrid, está especializada en Arqueología Clásica.
Ha trabajado como investigadora en dicha Universidad, así como en distintos yacimientos arqueológicos de varios períodos cronológicos.
En la actualidad, forma parte del proyecto de investigación del yacimiento hispano-romano de Valeria. Es, además, gran conocedora del Mundo Islámico, ámbito sobre el que trabajó durante gran parte de su experiencia como arqueóloga, participando en excavaciones como las de la Alcazaba de Badajoz o el Castillo de Cuncos (Portugal). Tiene, además, una amplia experiencia como docente, así como en la impartición de conferencias y seminarios. Durante el último año y medio ha acompañado a diversos grupos en sus viajes a Oriente Medio.


Hola: Estoy pensando en ir para el proxomo año a conocer siria. Lo haría sola. Entonces me gustaría saber si hay que tener algún cuidado especial. Qué vestimenta es indicada para un turista occidental (Latino america), hay que tener algun cuidado con el largo de la pollera o con el escote o los brazoz por ej? hay lugares donde no es recomendable ir sola? Hasta que hora se puede andar por las calles? es normal ver a mujeres solas por ejemplo tomando cafe? Es suficiente con hablar español e inglés o es recomentable aprender algo de arabe? qué porcetaje de la poblacion habla ingles? como es la seguridad alla? hay robos? es complicado el trato entre catolicos y musulmanes (diferentes pueblos)? hay alguna zona de siria que es preferible no conocer por seguridad? mi idea es llegar al norte y cruzar a turquia. Hay comunidades latinas viviendo ahi?
Sería de mucha utilidad que me pudieras orientar. Escribeme a mi mail porfa ya que no se como llegue a esta pagina.
Gracias,
Macarena
estoy muy de acuerdo con tu articulo: Syria está de moda y arqueologicamente es una maravilla pero siento que te hayas olvidado de sus gentes, de su calidad humana, de su hospitalidad. De que no se convierta en un masificado destino turistico dependerá de nosotros, los turistas, de nuestra actitud y nuestro comportamiento. Inshalla !!