
IX SIMPOSIO DE L’ ESCOLA UNIVERSITÀRIA DE TURISME I DIRECCIÓ HOTELERA
(UNIVERSITAT AUTÒNOMA DE BARCELONA) 
“APORTACIONES DE LA SOCIOLOGÍA A LA COMPRENSIÓN Y PRAXIS DEL TURISMO”
El pasado 3 de marzo de 2010 en la universidad de Bellaterra, en Barcelona, se realizó el noveno simposio .
Según el coordinador del simposio, el Sr. Albert Llorca:
Las cuatro ponencias que se escucharon, han constituido interesantes aportaciones a la sociología del turismo, una disciplina cada vez más próxima a otras áreas más consagradas de la sociología para la comprensión de una sociedad, la postmoderna, compleja, dinámica y destinada a la inserción del ocio turístico como elemento constituyente de su estructura.
Sr. Manuel Cuenca
Doctor en Filosofia y Letras, Catedrático de Pedagogía de la Universidad de Deusto y Director del Instituto de Estudios de Ocio.
Ocio experimental, la nueva mirada del turismo.
Sr. Alejandro Mantecón
Doctor en Sociología, profesor del Departamento de Sociología i de la Universidad de Alicante y miembro del Instituto Universitario de Investigaciones Turísticas de la Universidad de Alicante.
El papel de la legitimación social en la modernización turístico-residencial.
Sr. Adonis Rahmouni
Estudios de economía i de ingeniería electrónica y Director del Centro de Cultura y Viajes Aspasia Travel, S.L..
El turismo como antídoto contra la pobreza social, económica y cultural.
Sr. Pau Morata
Llicenciat en Filosofia i LLetres i en Ciències de la Informació, analista del sector turístic en els mitjans de comunicació
La creación de productos turísticos en el ámbito pseudo-cultural: obras literarias y películas como eje motivador turístico.
Extracto de la ponencia del Sr Adonis Rahmouni
El turismo como antídoto contra la pobreza social, económica y cultural.
1. Justificación histórica de las actuales divisiones sociales, económicas, políticas y territoriales que dividen el mundo en 1r y 3r mundo.
A lo largo de los siglos, muchos de los países ahora catalogados como subdesarrollados, fueron colonizados por los países del primer mundo, como Francia, España, Inglaterra… éste colonialismo causó daños irreversibles, en muchos casos, en todos los aspectos, tanto económicos como sociales y políticos. Actualmente siguen siendo dependientes en buena parte, y el sueño dorado de cualquier joven es viajar, lejos del infierno en dónde vive, para llegar al paraíso terrenal de Europa o América.
Aunque la imagen supuesta del paraíso que ellos tienen está tan equivocada como la imagen que los occidentales tienen de estos países.
De hecho, la independencia que han ido consiguiendo durante décadas, en la mayoria de los casos ha sido falsa independencia, porque siguen estando atados a la voluntad del que fueron colonia. Ahora siguen siendo gobernados de forma antidemocrática , por lideres apoyados y formados a menudo para los intereses de occidente.
En ésta situación, países ricos en recursos y en historia tienen a su gente viviendo en la miseria, con una sensación real de estar por debajo del 1r mundo, despreciando su propia riqueza y su cultura, cayendo en la depresión, la dejadez y la desesperanza.
A menudo, las aportaciones económicas institucionales para ayudar a estos pueblos son repartidas por corruptos. De hecho, muchas veces, es su paga por dejar que expolien las riquezas de su país a través de las multinacionales.
2. Turismo selectivo y especializado
Cada vez más vemos como la especialización abre las puertas a que desde el conocimiento profundo del producto, podamos ofrecer mejores condiciones y más garantías a las peticiones y las exigencias que van aumentando por parte del cliente final. El hecho de no tocar absolutamente todos los destinos sino especializarnos en unos cuantos, lejos de reducir nuestra capacidad de maniobra, nos ayuda en el negocio siendo que, aparte de tener que buscar los clientes, ellos nos buscan a nosotros.
Especializarse en un destino no quiere decir sólo venderlo sino conocerlo a fondo, experimentarlo en nuestra propia carne y tener una cierta complicidad con el país y con su gente. Porque el sentimiento que ponemos a pesar de no ser algo tangible, hace muchas veces, inclinar la balanza hacia nosotros.
La función de los trabajadores del turismo puede llegar a ser vital en todos los aspectos tanto económicos como sociales y no solo en el destino, sino también en el país, en la ciudad desde la cual operan.
3. El lado humano del turismo
Actualmente se habla mucho de la diversidad que ha sido aportada por el flujo de la inmigración, recibida de los diferentes puntos deprimidos del planeta.
Para comprender esta variedad, propongo viajar a aquéllos países. Conocer in situ esos lugares nos acerca mucho a la gente que habita entre nosotros y así nos damos cuenta de que no son ramas de un árbol sino personas que han dejado familia, hermanos, padres, y que se han establecido entre nosotros aportando toda su energía, su ilusión y sus sueños aunque muchas veces sólo hallan una puerta cerrada con una mirada despreciativa o simplemente con la indiferencia que los convierte en un número.
4. Ver el turismo no sólo como empresa sino como algo mucho más importante.
Nos entrenan para competir, vender, ganar dinero…. Pero en muchas ocasiones dejan la formación más importante del ser humano aparcada. Y es que la felicidad no se compra. Se vive. ¿Cómo? Pues desde el compromiso, desde realizar algo útil que nos dignifique como personas, que no permita que nos transformen en marionetas.
Porque en cuanto pensamos por nosotros mismos, se nos mira con cierto recelo, es peligroso, peligroso pensar, peligroso analizar, no solo en los países con dictadura sino también en los democráticos.
Ello nos sitúa delante de la posibilidad de crear un nuevo tipo de turismo, desde el compromiso. Podríamos llamarle turismo responsable. No quiero decir con esto que la diversión, el sol y la playa, no sean validos. Pero aparte de ello hay que promover el turismo de la cultura y el conocimiento, que haya mucha mas oferta cultural (la oferta crea demanda).
Nosotros tenemos la posibilidad de funcionar como motor, poniendo en marcha de forma decidida otro tipo de viaje, otros objetivos, con la visión de querer aportar algo positivo a los destinos que queremos promocionar, para no repetir la acción del colonialismo que se dedicó a desnudar a los países de sus riquezas, y lo que fue peor, de su orgullo.
5. Dos modelos turísticos: Egipto y España.
Ilustrando lo dicho anteriormente, vemos hasta qué punto el turismo puede dañar o beneficiar profundamente a un país.
España, podríamos decir que ha desarrollado su potencial turístico y se ha convertido en uno de los principales motores económicos. Hoy en día, a pesar de los ajustes necesarios realizados en las últimas décadas, con normativas más o menos estrictas, podemos decir que la oferta hotelera, de restauración y comercial es de una elevada calidad. El turismo ha generado infraestructuras, puestos de trabajo, muchos de ellos cualificados, comercios…y lo más importante, la afluencia turística produjo una apertura de ideas que permitió incorporar al país a la democracia, ayudando a que la transición fuera muy corta y ejemplar.
No es el caso de Egipto. Allí, buena parte de la gran riqueza que se produce, queda en manos de grandes empresas y multinacionales, propietarias de cadenas hoteleras y de barcos que cruzan el Nilo, sin permitir a los viajeros mezclarse con la gente de sus orillas, porque zarpan en cuanto han visitado sus templos.
Sigue siendo una población deprimida que vive de las propinas, con sueldos de miseria.
6. Que puede hacer el turismo. Cuál es su función.
El turismo tal y como lo entiendo es vital para el presente y el futuro de los pueblos. Un turismo responsable conlleva conocimiento, el conocimiento aleja el fantasma de la ignorancia. Pienso que es el antídoto contra la pobreza social, económica y cultural.
Por tanto, en los países de destino, aleja y vence a los que utilizan la ignorancia, la religión mal entendida, la miseria, el hambre y el terrorismo.
Y en nuestros países, despierta los sentidos, nos acerca a una nueva realidad social, a la vez desconocida. Hace que podamos comprender a nuevos vecinos, que queramos o no, se han convertido en ciudadanos de nuestra tierra. Nos ayuda a actuar con conocimiento de causa. Nos hace valorar mucho más nuestros privilegios, educamos a nuestros hijos valorando más el esfuerzo, siendo menos caprichosos y decidiendo en un futuro, comprometerse con la sociedad.
Nuestra ignorancia es también un arma que nos manipula con formas algo más sofisticadas.
7. Propuestas para transformar el turismo en una herramienta al servicio del bienestar y del acercamiento entre los pueblos.
Mi experiencia personal en el sector turístico, me lleva a la conclusión de una serie de medidas perfectamente alcanzables, que podrían activar el sector y convertirlo de nuevo en un motor para nuestra economía, ahora tan necesitada de estímulos. En Aspasia Travel hace tiempo que luchamos por un turismo de calidad, con valor humano añadido.
La propuesta podría concretarse con algunas ideas:
a) Implicar a los gobiernos occidentales para que subvencionen una parte de los viajes culturales (que deberán cumplir una serie de requisitos previamente definidos), a través de deducciones directas en la declaración de la Renta.
b) Permitir que las empresas puedan deducir como gastos éste tipo de viajes, como si se tratara de un congreso médico o literario…
c) Los estados que llevan años hablando de erradicar el hambre con un 0,7% del presupuesto, podrían hacer que una parte de ese 0,7% fueran las deducciones fiscales e incentivos.
d) Crear una organización, dedicada exclusivamente a coordinar y conseguir la subvención de una parte de esos viajes, proyectando cada año ayudas enfocadas a destinos determinados y rotativos.
e) Promover la esponsorización der viajes con sello cultural.
f) Descuentos especiales para familias que viajen con sus hijos. Promover el turismo familiar.
g) Que el viaje tenga una preparación previa, durante y después, con charlas, cursos, exposiciones…que aproximen al viajero y le hagan sentir el destino antes de marchar.
h) Fomentar alojamientos en pequeños hoteles, alojamientos singulares que convivan con las inevitables grandes cadenas. El reparto de los beneficios entre muchos pequeños empresarios, distribuiría la riqueza en general, creando puestos de trabajo, así menos gente abandonaría su tierra.
8. Conclusión
El conocimiento de la historia, las tradiciones, la gastronomía, mezclarse con la gente, gastar nuestro dinero directamente en sus comercios.
Compartir un té, reconocer el valor de costumbres que aquí hemos perdido, hace que haya más fraternidad y complicidad.
Así impulsamos el motor del desarrollo y la conciencia de pueblos que verán que lo suyo importa y se valora por parte de los occidentales. Ayudará poco a poco a recuperar la autoestima y la energía, que es algo vital para salir adelante.
Las luces nos pueden iluminar el camino, pero también deslumbrar. No permitamos que lo único que queda de tanta luz a nuestro alcance sea, nuestra sombra alargada y vacía.
Adonis Rahmouni