La ciudad es conocida mundialmente por sus exquisitos manjares, sus legumbres y frutas y, especialmente, por su carne.
Alepo es el paraíso de los gourmets de la comida árabe: aquí se pueden degustar los típicos mezze, esta combinada selección de diferentes ensaladas: tabbuleh, fattush, barinjan, crem tum, hommous, muhámmara, muttabal, etc… son nombres que, los que hemos tenido la suerte de degustarlos, nos ahogamos en nuestra saliba cuando hablamos de ellos.
Todo es sabroso, todo es excelente. Y luego llegan las carnes asadas en pincho o en albóndiga: son los célebres Kebabs que han hecho de Alepo un destino gastronómico de primer órden. Y de postre, sus míticas jabbas, las rojas, dulces y sonrientes sandías de verano.
